Mitos sobre la dieta alcalina

Mitos sobre la dieta alcalina

La dieta alcalina parece un poco demasiado buena para ser verdad. Los defensores de esta dieta sugieren que la sustitución de alimentos ácidos a favor de alimentos alcalinos puede mejorar la salud, incluso afirman que puede ayudar a combatir enfermedades graves como el cáncer. En realidad, hay un buen número de personas que juran que esta dieta funciona y que puede obrar milagros, pero… ¿hay alguna buena evidencia detrás de la dieta alcalina? Echemos un vistazo.

¿Qué es la dieta alcalina?

La dieta alcalina se basa en la idea de que los alimentos que comemos pueden alterar la acidez o alcalinidad (el pH) del cuerpo. Cuando se metabolizan los alimentos y se extrae la energía (calorías) de ellos, en realidad se están quemando los alimentos, pero sucede de una manera lenta y controlada.

Cuando se queman los alimentos dejan un residuo de ceniza, al igual que cuando se quema madera en un horno. Como resultado, esta ceniza puede ser ácida o alcalina (o neutral) … y los defensores de esta dieta afirman que esta ceniza puede afectar directamente a la acidez del cuerpo. Así que si comes alimentos con ceniza ácida, el cuerpo se vuelve ácido. Si por lo contrario comes alimentos con ceniza alcalina, el cuerpo se vuelve alcalino. Las cenizas neutral no tiene ningún efecto. Simple ¿no?.

Se dice que la ceniza ácida nos puede hacer vulnerables a enfermedades, mientras que la ceniza alcalina se considera protectora. Al elegir los alimentos más alcalinos, deberías ser capaz de expulsar esa ceniza nociva y reencontrar la salud en nuestro organismo.

¿Ayuda la dieta alcalina a tener una buena salud ósea?

Los huesos en realidad no están involucrados en este proceso en absoluto.

En cuanto a la investigación, ningún estudio observacional ha encontrado una relación entre el ácido en la dieta y la densidad ósea o el riesgo de fractura. De hecho, no hay ni siquiera una relación entre el pH de la orina y la salud ósea. Contrariamente a la creencia popular, las dietas altas en proteínas están realmente vinculadas con los huesos más sanos.

Esta área de investigación no es definitiva, pero sí sugiere que la proteína animal, el alimento más generador de ácido de todos, es realmente beneficioso para la salud ósea.

En cuanto a los ensayos clínicos reales, muchas de las grandes críticas han llegado a la conclusión de que las dietas generadoras de ácido no tienen impacto en los niveles de calcio en el cuerpo. En todo caso, mejoran la salud ósea mediante el aumento de la retención de calcio y la activación de la hormona IGF-1, que estimula la reparación del músculo y el hueso. Esto refuerza los estudios que vinculan la alta ingesta de proteína con una mejor salud ósea, no peor.

Conclusión: La investigación no apoya la idea de que las dietas generadoras de ácido son perjudiciales para la salud ósea. La proteína, un nutriente ácido, parece ser beneficioso.

¿Qué pasa con la acidez y el cáncer?

La revisión más completa disponible sobre la relación entre “inducida por la dieta” acidosis y el cáncer llegó a la conclusión de que no existe una relación directa. A pesar de esta evidencia, muchos todavía sostienen que el cáncer sólo crece en un medio ácido y se puede tratar o incluso curar con una dieta alcalina.

Pero esta idea es errónea por varias razones:

  • Primero: El pH de la sangre no tiene por qué influir según qué comida se ingiere.
  • Segundo: Incluso si asumimos que la comida podría alterar dramáticamente el valor del pH de la sangre u otros tejidos, las células cancerosas no están restringidas a ambientes ácidos. De hecho, el cáncer crece en el tejido normal del cuerpo que tiene un pH ligeramente alcalino de 7,4. Muchos experimentos han confirmado por el crecimiento de células de cáncer con éxito en un ambiente alcalino.
  • Tercero: Mientras que los tumores crecen más rápido en ambientes ácidos, los tumores en realidad crean esta acidez sí mismos. No es el ambiente ácido que crea el cáncer, es el cáncer que crea el ambiente ácido. Las células cancerosas también crecen en ambientes alcalinos.

¿Podemos aprender algo de las dietas de nuestros ancestros?

masaiEn cuanto a la teoría ácido-alcalino tanto desde una perspectiva evolutiva y científica revela mucho. Un estudio estima que el 87% de los seres humanos pre-agrícolas hacía una dieta alcalina.

Esta fue la base para muchos de los argumentos que se mueven entorno a la dieta alcalina.

Sin embargo, estudios hechos sobre los pueblso Masai e Inuit,  por Weston A. Price, obtuvieron los primeros indicios científicos de que una dieta ácida tenía poco o ningún impacto en la salud en general. Estas poblaciones indígenas mantienen excelente salud a pesar de las dietas basadas en gran medida en los alimentos de origen animal.

Una investigación más reciente estima que la mitad de los seres humanos pre-agrícolas comió alimentos alcalinos en sus dietas, mientras que la otra mitad comió dietas ácidas.

Esto parece más realista teniendo en cuenta que nuestros antepasados ​​vivían en climas muy distintos, con acceso a diferentes alimentos. De hecho, las dietas ácidas eran más comunes en la gente que se trasladó más al norte del ecuador, lejos de las zonas tropicales.

Así que a pesar de que alrededor de la mitad de los cazadores-recolectores comían dietas ácidas, las enfermedades modernas de nuestra civilización eran prácticamente inexistentes.

Conclusión

A diferencia de muchas otras dietas extrañas, la dieta alcalina es bastante saludable. Fomenta un alto consumo de frutas, verduras y alimentos vegetales saludables, mientras que prohíbe los alimentos procesados.

Sin embargo, las afirmaciones sobre la dieta y sus milagros o sus desastres NO están apoyadas por evidencia evolutiva, la fisiología humana o ningún estudio fiable en los seres humanos.

Los ácidos son en realidad algunos de los bloques más importantes de la vida… incluyendo aminoácidos, ácidos grasos y el ADN (ácido desoxirribonucleico).

La dieta alcalina es saludable, ya que se basa en alimentos reales y sin procesar. No tiene absolutamente nada que ver con ser ácido o alcalino.